Bibliotecaria de Panguipulli recibió reconocimiento regional





Olga Nass de la Jara llegó el año 1995 desde Santiago a la comuna de Panguipulli, donde un tiempo después postuló al cargo de encargada de la Biblioteca Pública, casa laboral que la acoge desde hace 22 años.


Cultura.- En el marco del Día del Bibliotecario y la Bibliotecaria, la Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, dependiente del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, entregó un reconocimiento por sus años de trayectoria a funcionarias de la Red de Bibliotecas Públicas de Los Ríos. Se trata de Olga Nass de la Jara, jefa de biblioteca pública municipal de Panguipulli, quien lleva 22 años desempeñándose en este espacio e Irene Soto Mathias, quien hace 33 años labora en el ámbito bibliotecario, y actualmente, es funcionaria de la Biblioteca Pública Municipal Camilo Henríquez de Valdivia, como encargada del servicio del Casero del Libro como del área infantil de la biblioteca.

La ceremonia de distinción se desarrolló en dependencias de la Corporación Cultural Municipal de Valdivia  (CCM ) y contó con la participación de la directora regional (s) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Florencia Aninat; la coordinadora regional de bibliotecas públicas, Lucía Abello; el gerente de la CMM Valdivia, Roberto Faúndez; el director de desarrollo comunitario de la Municipalidad de Panguipulli, Gustavo Biolley e integrantes de la Red regional de Bibliotecas Públicas de Los Ríos.

El Día del Bibliotecario y la Bibliotecaria nace en 1969, cuando se promulga la ley que aprueba la constitución del Colegio de Bibliotecarios de Chile, la que es publicada en el Diario Oficial el 10 de julio de ese año, para reconocer a los profesionales de la bibliotecología, pero que extiende su homenaje a todas las personas que están a cargo de bibliotecas. En Los Ríos son más de 40 personas las que actualmente componen los equipos de la doce bibliotecas públicas, quienes desempeñan los diversos roles que atañen a un espacio bibliotecario de estas características que alberga mucho más que libros, sino que son centros de lectura, información, conectividad, de encuentro y espacios para el resguardo de la memoria y el patrimonio de sus comunidades.

Al respecto, la directora regional (s) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Florencia Aninat  expresó que: “para nosotros esta es una instancia muy relevante  que nos permite fortalecer el concepto de comunidad que hay entre la red de bibliotecas públicas de Los Ríos. Desde el 2020 que la Coordinación Regional de Bibliotecas Públicas viene organizando esta ceremonia como una manera de incentivar el referente que significa el trabajo que se realiza en las bibliotecas públicas y sus trayectorias laborales, como en el caso de Irene y Olga, que llevan bastante tiempo al servicio de sus comunidades lectoras”.

En la oportunidad, las homenajeadas recibieron felicitaciones de usuarias y usuarios de las bibliotecas a través de video saludos y se les hizo entrega de un galvano a cada una por sus años de servicio.

Reconocidas

Olga Nass de la Jara llegó el año 1995 desde Santiago a la comuna de Panguipulli, donde un tiempo después postuló al cargo de encargada de la Biblioteca Pública, casa laboral que la acoge desde hace 22 años. En este lugar, ha podido desarrollar y liderar proyecto de envergadura como el vinculado a la alfabetización digital a través del Programa Biblioredes. Los Clubes de Lectura y círculos de mujeres han sido también un espacio donde Olga ha contribuido a construir comunidad, como también en la motivación lectora para las infancias. Por otra parte el apalancamiento de recursos mediante los fondos concursables, han sido también el foco de su gestión. “Se sienten muchas emociones. Sólo agradezco que he podido desarrollar mi trabajo con mucha pasión y cariño. En las bibliotecas todos los días son distintos. Es un trabajo variado con desafíos permanentes que nos obliga a estar a la vanguardia y poner en el centro de nuestro quehacer a las personas para así crear comunidad”, comentó Olga.

“He sido testigo en estos 33 años de quehacer bibliotecario, los cambios que se han producido en las bibliotecas: desde estar detrás de un mesón entregando libros a contar con estanterías abiertas y ha sido un largo y maravilloso recorrido. Recibir este reconocimiento es motivo de alegría, de orgullo y agradecimiento a tantas personas que han sido muy importantes en este camino laboral, en especial a la comunidad con la que nos vinculamos”, mencionó Irene Soto. Nacida en Lago Ranco, comenzó en el año 1988 su labor bibliotecaria en dicha comuna como jefa de la Biblioteca Pública. Dentro de su trayectoria se destaca  la adjudicación de varios proyectos del Fondo del Libro, para la implementación de la colección y haber sido favorecida con la Beca para profesores y bibliotecarios del Consejo Nacional del Libro y la Lectura en el año 2001.  Años después, Irene se trasladó a la Biblioteca Pública Municipal Camilo Henríquez de Valdivia, donde actualmente es encargada del Área Infantil y del servicio Casero del Libro. Durante sus años de servicio se ha formado en mediación de la literatura infantil y juvenil en diversos diplomados y pasantías, al igual que en la conducción de clubes de lectura. Actualmente lidera cinco clubes de lectura, tanto para personas adultas como para niñas y niños.

La actividad concluyó con el lanzamiento  de una cápsula audiovisual que visibiliza y da cuenta del  rol que cumplen las  doce bibliotecas públicas en la región de Los Ríos y que se encuentra disponible en el canal de Youtube de la Coordinación de Bibliotecas Públicas de Los Ríos. (https://www.youtube.com/watch?v=YYNeNyh1MFg)

Asimismo, la jornada de celebración se trasladó hasta la localidad de Los Pellines, en la costa valdiviana, donde la comunidad funcionaria de las bibliotecas tuvo una experiencia lectora- patrimonial al Taller “De Nosotros”, donde fueron recibidos por sus anfitriones Roberto Celis Silva y Sandra Aguilar Quintrupai, quienes desarrollan el oficio de la encuadernación artesanal y artística, a través de técnicas como la serigrafía, grabado. Fue una instancia de camaradería, donde aprendieron sobre la historia, evolución del objeto libro y algunas de sus técnicas de restauración.