Opinión | “Panguipulli después de octubre”, por Alejandro Kohler


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LA REGION Y COMUNA QUE QUEREMOS

El mes de octubre está lleno de fechas simbólicas para nuestro país: el triunfo del No, el inicio de la conquista y posterior sometimiento de nuestras primeras naciones, la creación de nuestra Región, entre otras fechas. Quizás la pandemia que nos afecta, impidió que una fecha tan importante como el 11 aniversario de nuestra región pasara sin pena ni gloria por los medios de comunicación y redes sociales; pocos actores destinaron algún minuto de sus agendas a recordar esta fecha tan relevante.

¿Por qué es tan relevante la fecha del 2 de octubre de 2007?

En primer lugar porque se trata de una iniciativa de ley cuyo origen es la ciudadanía, la unidad de alcaldes(as), concejales (as), organizaciones de la sociedad civil y la gran mayoría de los parlamentarios de aquella época.

En segundo término porque anticipó un debate, una lucha justa… necesaria, en el ámbito de la descentralización del país que hoy tiene plena actualidad y vigencia.

¿Qué motivo a miles de personas, a mantener en alto la bandera de la NUEVA REGION por más de tres décadas?

La respuesta es sencilla: el centralismo ahoga, impide que las energías y creatividad de una comunidad con identidad y consciencia de sus necesidades y anhelos de construir una vida plena, fluya y tomen los derroteros que esa comunidad considera propios y necesarios. Para graficar baste con recordar lo que ayer dijimos: desde Puerto Montt la provincia de Valdivia era invisible y eso se traducía en una disminución de los índices de Desarrollo Humano, bajo volumen de inversión en la mayoría de los territorios, carísimos y complejos desplazamientos hacia la capital de la región, excesiva burocracia y espera a las más sencillas demandas ciudadanas. Todo ello se traducía en una pésima calidad de vida y muy pocas esperanzas de cambiar esa realidad agobiante.

¿Valió la pena la creación de nuestra Región?

La creación de la Región de Los Ríos permitió modificar estructuralmente los volúmenes de inversión vía FNDR (de 6 mil millones a más de 50 mil millones) por un lado y por otro modificar los criterios de focalización de la inversión sectorial (MOP, Educación, Salud, Vivienda, etc.). Esto significo aumentar notablemente la capacidad de inversión regional en, las comunas del territorio regional.

En el caso de la comuna de Panguipulli, nuestra comuna, la creación de la Región de Los Ríos significo una modificación significativa de los volúmenes de inversión comunal pasando de 500 millones a 7000 millones anuales en la actualidad.

Por otro lado satisfizo un anhelo frustrado por tanto tiempo: el anhelo de la autonomía territorial coartado en el año 1974 por la ejecución, bajo el régimen dictatorial, de la nueva regionalización del país.

¿Qué nos falta para fortalecer el desarrollo regional y comunal?

Debemos asumir como una lamentable realidad que el proceso de instalación de la Nueva Región se burocratizó y su posterior desarrollo está marcado por la inercia de la administración tradicional, se continuó haciendo más de lo mismo, sin creatividad y sin innovación. En este ámbito, bueno es destacar la figura del ex intendente Egon Montecinos, quien con mucha convicción y fuerza impulsó la participación ciudadana en la decisión de inversión del FNDR (FRIL).

Es importante recordar aquí que en el proyecto de ley que creaba la nueva región bajo el mandato del ex presidente Ricardo Lagos, los alcaldes convinimos con él, crear un instrumento de participación de las municipalidades en la planificación estratégica regional, órgano que permitía una relación transversal entre los municipios, el Intendente y el Consejo Regional y cuya función no era otra que asegurar una inversión equitativa en las comunas.

Lamentablemente esta positiva indicación a la ley no prosperó debido al rechazo de la Subdere. Distinta seria nuestra región si las municipalidades tuvieran voz y voto en la planificación estratégica de la región.

También es útil recordar que en la discusión legislativa fui partidario de la creación de la provincia de Panguipulli por tratarse de un territorio extenso (3.292 Km2) con conocido potencial estratégico y zona eminentemente fronteriza con una arraigada identidad y presencia fundamental del milenario pueblo mapuche, intentamos en la última reunión de la comisión del senado incorporar esta indicación al proyecto de ley. Muy a pesar mío y la valiosa defensa que hiciera el senador Ricardo Nuñez, por mayoría los integrantes de la comisión, rechazaron la indicación.

Mantengo la opinión de que la creación de la provincia de Panguipulli es una tarea pendiente y muy necesaria; tengo la esperanza que en el marco de la redacción de una nueva Constitución y la urgente necesidad de terminar con el centralismo, podamos unir a todas las fuerzas sociales y políticas en torno a este objetivo que hoy sigue siendo una tarea fundamental para el destino de nuestra comuna.

Recordemos que antes de la regionalización de 1974, Chile se dividía administrativamente en 25 provincias (similares a las regiones de hoy), lideradas por sus respectivos intendentes, estas provincias se dividían a su vez en Departamentos (similares a las actuales provincias) y eran lideradas por Gobernadores. Panguipulli fué un departamento de la provincia de Valdivia y su último Gobernador fue el conocido y destacado profesor don Manuel Anabalon Sáez, militante del Partido Radical; hoy la escuela Manuel Anabalon Saez lo honra con su nombre.

Si hace 45 años, otros hombres y mujeres, en otras circunstancias históricas lo lograron, ¿Por qué no podríamos lograrlo nosotros?

El grandioso triunfo del APRUEBO en el reciente plebiscito constitucional, fruto de una ciudadanía organizada y consciente, abrió las puertas para redactar democráticamente, por primera vez en la historia, una Nueva Constitución para Chile y siendo la descentralización efectiva del país una de las demandas relevantes, podemos, como panguipullenses, iniciar la construcción de un gran acuerdo comunal entre todas las fuerzas sociales y políticas para poner en debate y resolver positivamente la creación de la PROVINCIA DE PANGUIPULLI.

Tenemos razones de sobra para pretender alcanzar ese objetivo común:
Vasto territorio, lagos y parques nacionales
La milenaria y mayoritaria presencia del pueblo mapuche y su cultura
Potencial turístico y emprendedor
Dos pasos internacionales
11 localidades con identidad
Red moderna de rutas turísticas
Un patrimonio medioambiental enorme
¿Que ganamos con ser provincia?
Acceso directo a los Servicios Públicos
Elección de Consejeros Regionales para incidir eficazmente en las decisiones de inversión regional
Autonomía territorial para una más eficiente administración
Creación de al menos una nueva comuna
Incrementa la economía en el territorio con más inversión pública y privada.

Sin duda es un desafío enorme pero absolutamente necesario para nosotros y las futuras generaciones, argumentos para defender esta opción hay de sobra, qué duda cabe. Sin embargo es necesario entender que junto a la unidad de propósito debemos asumir que hasta ahora hemos estados colonizados por actores políticos sin arraigo en nuestro territorio, vienen en busca de nuestros votos para luego abandonar sus compromisos, así ha sido con senadores y diputados y probablemente se repita con la elección de gobernadores. ¿Porque debemos aceptar que alguien de Valdivia o La Unión sea nuestro representante? Nuestro territorio posee un capital social formidable, jóvenes profesionales, hombres y mujeres capaces que aman y conocen nuestra tierra.

ES TIEMPO DE ASUMIR NUESTRAS CAPACIDADES Y DECIR BASTA!!! NO MAS REPRESENTACIONES POLITICAS DESARRAIGADAS DE NUESTRO TERRITORIO Y DE NUESTROS ANHELOS.

Alejandro Köhler Vargas
Panguipulli, octubre de 2020