Columna de Opinión de Pedro Burgos: Desafíos de futuro; Pandemia y Turismo

Pedro Burgos V


Escribo esta columna en medio de una pandemia aún en desarrollo, observando como algunas familias pierden ingresos, que los “cordones sanitarios” oficiales no cumplen cabalmente y que los organizados por los vecinos y vecinas funcionan  con mayor orgullo y compromiso.

El turismo es una actividad sensible, por ello una pandemia ha dejado sin operación a las casi 450 empresas formales de este rubro en la Comuna de Panguipulli que generan  al menos 800 puestos de trabajo y más de 10 mil millones de pesos como ingresos producto de los más de 300 mil turistas, sólo contando Diciembre – Enero – Febrero y Marzo. Cifras que no cuentan el alojamiento informal y la infinita cadena de beneficios que trae la actividad turística producto de su efecto multiplicador.

Si bien no existe una estimación de cuando pueda existir reactivación, está muy claro que la actividad turística comenzará a resurgir de la mano de la evolución sanitaria de la pandemia. Se menciona Septiembre, algunos Noviembre, otros el año 2021 y algunos estudios establecen que aquello dependerá de cada país y de cada región.

Lo que está muy claro es que la actividad turística no será la misma y se desarrollará de forma distinta de lo conocido hasta ahora. Este es el mayor desafío de la industria turística.

La Comuna de Panguipulli, sus emprendedores/as empresarios y comunidades tienen entonces, a pesar del escuro panorama, la posibilidad de prepararse para ese desafío, recuperar la competitividad perdida en los últimos años, fortalecer la asociatividad, generar redes de trabajo, vincular las experiencias turísticas con la ciudadanía, mejorar los niveles de conciencia turística, generar nuevos productos turísticos que resguarden la identidad y posicionar al Destino Sietelagos como líder de la Región y del País. 

Me permito entonces mencionar algunos aspectos que debemos poner atención y que gustoso podré colaborar si los lectores así lo estiman:

El mayor desafío es recuperar la confianza en viajar, en minimizar la posibilidad de contagio, finalmente el coronavirus llegó para quedarse, los mercados no serán los mismos, la necesidades y las experiencias cambiarán, por ello debemos cambiar la oferta, la cual debe personalizarse, ser innovadora y diversificada.

Tal como ha sido siempre, nunca la cantidad de turistas será sinónimo de éxito y será preciso repensar nuestros servicios, disponer de protocolos de seguridad sanitaria, disponer de productos turísticos con distancia social como puede ser el caso de los restaurantes o playas cambiar los protocolos de recepción en hoteles, cuidar de los visitantes en el turismo rural y turismo mapuche, perfeccionar los tours de pesca y de rafting, entre otros.

Es también una oportunidad para digitalizar los servicios, la forma de conectarse con los clientes, de fidelizarlos y generar productos y servicios con foco en la experiencia personal. Esto permite también monitorear los nuevos mercados que serán mercados cercanos. Valdivia, Osorno, Temuco, Concepción. Incluso hay que trabajar  segmentos de mercados y diseñar productos para hacer turismo todo el año.

Pero nada de esto se hace en solitario, nada se logra trabajando unilateralmente, debemos estar todos unidos como hace tiempo no se hace en la Comuna de Panguipulli, con coraje, con plataformas de fomento productivo, con innovación, con identidad y siempre teniendo presente que el mayor valor de Panguipulli somos nosotros, su gente.

Nota, texto inédito del autor prohibido la reproducción escrita, radial, televisiva o digital sin autorización del autor. 

Pedro Burgos Vásquez

Administrador  Empresas  de Turismo UACH

Diplomado  Turismo Sostenible

Mg (c) Innovación  y Gestión del Turismo UACH