Rayito de Luz celebró “resurrección de Jesucristo” con tradicionales huevitos de pascua

Educación.- Con la finalidad de mantener la tradición y a su vez recordar el verdadero sentido de ésta, la Escuela de Lenguaje “Rayito de Luz” en Panguipulli celebró la “Pascua de Resurrección” con canciones y la tradicional búsqueda de huevitos de pascua.

Desde la mañana, los distintos niveles de escolaridad pre-básica que ahí se educan, fueron sumándose a la búsqueda de los chocolates, junto con charlas educativas y baile entretenido a cargo de las distintas profesionales y asistentes de la educación dispuestas para la enseñanza de los pequeñas.

La Directora del recinto; María Teresa Soto, destacó la celebración recalcando que “realizamos la actividad explicándoles porqué ésta festividad. En realidad durante el año realizamos muchas actividades y una de esas es la pascua de resurrección, que para muchos de los niños/as es algo nuevo”.

“Se les incentivó la búsqueda de huevitos; se les explicó la participación del conejo y se les enseñó el porqué de la pascua de resurrección, lo que además se apoyó con jornadas pedagógicas diferentes y adicionales a la hoy. Es algo que hacemos como familia de la Escuela Rayito de Luz, es una organización en conjunto entre las asistentes de la educación, docentes, los papitos; porque son los encargados de la vestimenta de los pequeños, también son partícipes de una linda celebración para ellos”, destacó la Directora Maria Teresa.

   | El Origen.

El origen del conejo de Pascua se remonta a las fiestas anglosajonas pre-cristianas, cuando el conejo era el símbolo de la fertilidad y estaba asociado a la diosa Easter, a quien se le dedicaba el mes de abril y el honor de las fiestas de la primavera entre los pueblos del norte de Europa.

Con el paso del tiempo, la figura del conejo de Pascua se fue incluyendo y adaptando a la Semana Santa y, a partir del siglo XIX, se empezaron a fabricar los muñecos de chocolate y azúcar en Alemania.

Una de las figuras favoritas de los pasteleros para fabricar figuras de chocolate era el conejo de Pascua, que era quien además traía los huevos de colores y de chocolate el Domingo de Pascua o Domingo de Resurreción, debido a que la leyenda del conejo de Pascua se fue haciendo cada vez más famosa.

Esta curiosa leyenda cuenta que, cuando metieron a Jesús en el sepulcro que les había dado José de Arimatea, había dentro de la cueva un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.

El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.

Así pasó mucho rato viéndolo; pasó todo el día y toda una noche, cuando de repente el conejito vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!

El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar a todo el mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.

Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo.

Desde entonces, cuenta la leyenda que, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.

El juego de esconder los huevos de Pascua que ha ido dejando el conejo de Pascua en todas las casas es la diversión de los niños el Domingo de Pascua. Toda una tradición en muchos lugares que se celebra cada año.