Agua de vertiente natural, el emprendimiento que representa a Panguipulli en Impulso Chileno


Proyecto “KO DE RUKA” fue una de las 60 iniciativas seleccionadas por el concurso Impulso Chileno, que premiará a los 20 primeros lugares con 10 millones de pesos.


Panguipulli.- Los triglicéridos por las nubes y la amenaza de desarrollar diabetes, además de llevar una vida poco saludable que les empezó a jugar en contra, fueron la alerta que motivó a Denise Fritz (32) y a Rodrigo Medina a dejar Santiago, renunciar a sus trabajos, y emprender en Panguipulli, una de las comunas más vulnerables de Chile.

“Con mi pololo teníamos una vida tan poco saludable que estaba afectando nuestra salud. A raíz de eso decidimos hacer un giro radical. Yo era adicta a la bebida con azúcar y no aceptaba nada light, pero comencé a beber agua, agua de vertiente… libre de procesos… Mi papá siempre decía que bebiéndola lo aliviaba de sus cálculos”, recuerda Denisse.

La idea de emigrar, llevar una vida más sana y contar con una mejor calidad de vida, se había instalado hace cuatro años en las mentes de Denisse Fritz (32) y Rodrigo, quienes llegaron a vivir al sector de Coñaripe con la ayuda de unos amigos procedentes de los pueblos originarios.

Denisse y Rodrigo aspiraban a que su trabajo tuviera un impacto en las personas y así fue naciendo el proyecto KO DE RUKA, una agua 100% natural libre de procesos químicos, con un PH ideal y de baja mineralidad siendo muy beneficiosa para el organismo y con un embotellado amigable con el medio ambiente. 

“No teníamos idea de cómo manejarnos en este lugar,  no teníamos ni luz, pero sí una vertiente cristalina”, recuerda.

El primer paso fue hacer los exámenes bacteriológicos y de sedimentación que dieron luz verde y permitieron embotellar el agua de vertiente, de manera artesanal y por gravedad, la cual fue comercializada por primera vez, en enero de este año, bajo el nombre de Ko de Ruka. 

De esa manera comenzó su peregrinar por ferias, restaurantes locales comercializando alrededor de 6 mil botellas en Coñaripe, Panguipulli y Villarica. “La idea de nosotros es llegar a más lugares y regiones para que más personas puedan beber este tipo de agua”, cuenta Denisse.

Por eso es tan importante para ella haber sido una de las seleccionadas de Impulso Chileno. “Aparte de estar muy agradecida por ver nuestro proyecto entre los finalistas, el que exista estas instancias es súper bueno porque te da esperanza como pequeño emprendedor de salir adelante. También es un reconocimiento a nuestro esfuerzo y trabajo”, precisa.

En el caso de obtener el premio mayor, Denisse tiene proyectado “aumentar la producción en regiones vecinas y ojalá llegar a restaurantes y cafeterías en Santiago”, recalca Denisse. 

Impulso Chileno es un concurso de emprendimiento patrocinado por la Fundación Impulso Inicial, de Andrónico Luksic Craig y su familia, en colaboración con la incubadora Socialab y  la Pontificia Universidad Católica de Chile. ¿Su objetivo? Apoyar a los emprendedores chilenos que tengan una idea o negocio para sacar adelante sus proyectos. En su segunda versión, el concurso premió a los 60 seleccionados finales; los 20 primeros lugares recibirán $10 millones, los 20 que les secundan recibirán $5 millones y los 20 terceros serán beneficiados con $3 millones en financiamiento para su proyecto y apoyo de expertos durante 6 meses. Impulso Chileno recibió más de 5.000 postulaciones, de las cuales se obtuvieron 200 semifinalistas. El 15 de octubre se dieron a conocer sus 60 finalistas. La final está programada para enero de 2020.